A LA OPINIÓN PÚBLICA
El último Borrador del RD del 21-11-06 propuesto por el Ministerio de Educación y Ciencia para regular el sistema de acceso al cuerpo docente parece estar diseñado especialmente para facilitar el ingreso a los interinos y ahora busca el beneplácito de los sindicatos y de las administraciones autonómicas para su aprobación inminente.
Este sistema prevé unos cambios significativos en la fase de oposición y en la fase de concurso, durante los años de implantación de la LOE, planeados para hacer fijos al mayor número de interinos evaluando aptitudes y capacidades de una forma poco objetiva, según se desprende de lo previsto en el Borrador. Se suprime en la fase de oposición la prueba práctica, que es donde se podría apreciar la capacidad de aplicación a la escuela de la teoría, del dominio de las técnicas necesarias por parte del docente y dejan el desarrollo del tema, cuyo mérito consiste en repetirlo de forma memorística; además se pretende que la exposición de la unidad didáctica sea canjeable por un informe favorable de la Administración que aporte el interino; informe a todas luces subjetivo.
Si hay que reducir el número de interinos, según se convino en la LOE, se debería buscar otro sistema, pero no haciendo que la fase de concurso valga el 40% del total y que en él se puntúe al máximo la experiencia previa (hasta 7 puntos); quizá una solución más equitativa y que no afectara tan negativamente al colectivo de opositores no interinos, podría haber sido convocando un ACCESO DIFERENCIADO para los que son interinos y para los que no lo son, atribuyendo el mismo número de plazas a cubrir para un grupo y para otro, pero no pretendiendo que todos realicen el mismo tipo de concurso-oposición sino respetando efectivamente los principios de igualdad, mérito y capacidad que menciona dicho Borrador del RD de acceso y que deben de regir una convocatoria pública de adjudicación de plazas.
Ante lo que se avecina, los opositores no interinos nos sentimos discriminados por la Administración, desamparados por los sindicatos, perjudicados, impotentes, indefensos y víctimas inocentes de este proceso que, sin comerlo ni beberlo, nos hemos encontrado.
